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ARTÍCULO La pirámide (2003) | | Por Alberto Pinto | |   | La base de toda construcción determina su éxito o su fracaso, esta
frase tan obvia la dijo, uno de los mejores entrenadores del
baloncesto NBA , Don Nelson (actual entrenador de los Dallas
Mavericks), y nos sirve para ilustrar el trabajo constante y brillante
de la verdadera base del LICEO , La escuela y la los llamados equipos
de minibasket.
Me detengo en los entrenadores de Mini cuya
labor en el ámbito formativo y educativo determina en gran medida el
eslabón más importante del proceso deportivo del pequeño jugador.
Quizá la labor del entrenador de Mini no es tan vistosa o popular ,
pero sin duda resulta decisiva, tanto para el jugador que empieza, como
gratificante para el que la realiza. De las enseñanzas , vicios,
maneras, actitudes que se adoptan en esta primera etapa, depende en
gran medida la querencia del jugador por este deporte.
Valores como el compromiso, la solidaridad, el compañerismo, que
después se desarrollan en mayor medida en el futuro, pasan a formar
parte del vocabulario del jugador.
Esta etapa es
fundamental; La identificación del jugador con el entrenador es
palpable en Mini, como una esponja el jugador absorbe todo el caudal
informativo que recibe del entrenador, y casi de forma mimetica copia
todas sus conductas( Las buenas y las malas)
Por eso, esta
base tiene que ser lo mejor posible, adaptándonos a las condiciones,
circunstancias y personalidad de cada jugador , no hay más trato
desigual que tratar a todos por igual, lo más importante a estas edades
es que les guste el baloncesto, que se diviertan, y se lo pasen bien.
Cuando veo cadetes o juniors que pierden el respeto por el juego, son
maleducados o indisciplinados, significa que en ese club o colegio ha
habido una mala planificación.
Cuando yo era pequeño tenia un
entrenador que decia siempre que el no entrenaba a jugadores de
baloncesto si no a personas que juegan al baloncesto, incluso a veces
veo a entrenadores que se les olvida esta máxima.
Esta
filosofía que se alienta en la escuela y en Mini, máxima dedicación y
exigencia dentro de estos principios de disfrute y diversión es lo que
los entrenadores de mini realizan en su labor diaria.
Sin
temor a equivocarme puedo decir con admiración que la Base del Liceo es
sólida y creciente, (y los resultados esta ahí, en el infantil, cadete,
junior y senior) y desde aquí mi reconocimiento a todos los
entrenadores que trabajan en la construcción de estos principios, y es
que Mr. Nelson siempre tiene razón. | |
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