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ARTÍCULO El maravilloso mundo de la escuela (2008) | | Por César Arellano | |   | Que a día de hoy haya treinta y ocho niños
inscritos en la Escuela de baloncesto del Liceo significa dos cosas:
que a muchos chicos y chicas les divierte jugar a esto, y que a otros
tantos padres y madres les parece, no sólo
lúdico, sino también formativo este deporte. Yo,
como entrenador que disfruta trabajando con niños en etapas
de iniciación y formación, quisiera aprovechar
esta oportunidad para dar gracias.
Dar gracias a los
niños que piensan solamente en correr, saltar y divertirse
pero también a vosotros, padres y madres, que
delegáis en nosotros la importante tarea de conseguir que
vuestros hijos disfruten sí, pero de un modo especial:
aprendiendo. Gracias, una vez más, porque
esforzándonos en alcanzar estas dos
importantísimas empresas (razón de ser de nuestra
labor) los entrenadores llegamos a disfrutar tanto o más que
los propios niños aunque, eso sí, de distinta
forma. Y es que al fin y al cabo, de eso se trata creo yo, de
divertirse cada uno a su manera y si es acompañado de otros
muchos, mejor.
Orgulloso estoy de haber visto triplicado en
cuestión de un año el número de
niños inscritos en la Escuela. Sólo espero que
esta dinámica se mantenga y que al acabar la temporada los
chicos sigan pasándoselo igual de bien y los padres
sigáis viendo en el baloncesto una buena alternativa, si no
la mejor, para la formación no sólo
física sino también humana de vuestros hijos. | |
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